Reparación abolladuras

Los tocos o abolladuras son inevitables. Muchas veces no es necesario pintar la pieza para conservar la originalidad del vehículo.

Las abolladuras por definición son sumiduras leves que no afectan la pintura del vehículo. Este aspecto es muy importante debido a que la técnica de reparación de abolladuras precisamente busca evitar tener que pintar y de esta forma reducir dramáticamente el costo de las reparaciones de latonería. Varias razones animan a los dueños de vehículos para preferir esta técnica por encima la latonería y pintura convencional. Dentro de ellas encontramos las siguientes:

  • No quieren afectar la pintura original de fábrica
  • Temen que al pintar se note la reparación debido al tono incorrecto
  • Economía debido a un precio más cómodo
  • Tiempos de reparación más cortos porque se evitan los procesos de pintura que generalmente son los más largos

Lo importante para poder realizar la reparación de abolladuras sin pintar es verificar el tipo de daño. Dentro de los aspectos a tener en cuenta para confirmar si se puede garantizar este tipo de operaciones se encuentran:

  • La pintura no puede estar afectada
  • La abolladura debe tener un tamaño que va desde un toco de puerta hasta una sumidura máximo del tamaño de un brazo
  • La profundidad de la abolladura no debe superar los 5 cm
  • La abolladura no puede estar en filos de carrocería ni debe tener arrugas o formas complejas

Existen muchos otros factores que determinan la viabilidad y costo de esta operación. Para mayor información al respecto, te invitamos a leer en nuestro blog acerca de las reparaciones de abolladuras.

Si deseas cotizar una reparación de abolladuras sin pintar, puedes enviarnos las fotos haciendo click aquí y seleccionando en el menú de “servicios a cotizar” la opción adecuada. De esta forma te confirmaremos si lo podemos reparar y cuál es su precio.