Retoques puntuales

Dependiendo de la pieza afectada y la magnitud del daño, es posible realizar retoques puntuales sin dejar evidencia, con garantía y a menor precio.

Los retoques puntuales son una técnica que permite intervenir la zona afectada sin necesidad de pintar toda la pieza. Esta operación tiene una gran ventaja si se sabe realizar ya que el costo de la reparación puede bajar considerablemente. Los aspectos a tener en cuenta para evaluar si es posible realizar los retoques puntuales son:

  • La pieza afectada no corresponde al capot ni al techo. Estas piezas debido a su forma y exposición al calor, no son las más adecuadas para utilizar este procedimiento de pintura.
  • El estado general y tono de la pieza afectada deben ser los adecuados. Esto garantiza que el retoque no se va a notar.
  • El daño en la pieza debe ser localizado y esa ubicación debe estar en una zona que tenga:
    • Pliegues
    • Boceles
    • Insertos
    • Líneas y filos

Es importante tener en cuenta que además de estos aspectos, algo determinante es la técnica del pintor y la precisión con que se prepare el tono de la pintura. En muchos lugares, por atraer trabajo se comprometen a realizar retoques puntuales en cualquier lado y condición, pero hay que tener cuidado con esos trabajos no garantizados porque pueden surgir problemas tales como:

  • Tono diferente en la pintura
  • Parches o mapas en la zona trabajada
  • Empalmes visibles de la zona trabajada
  • Defectos en calidad de la pintura como: ojo de pescado, piel de naranja, falta de brillo, etc.

Para mayor información al respecto, te invitamos a leer en nuestro blog la sección de pintura.