Reparación de Abolladuras
Dejar comentario » Abolladuras,Latonería

Es frecuente encontrar golpes leves o sumiduras donde por diversas razones no se justifica pintar. Sea porque son demasiado pequeños los detalles, porque el vehículo es muy nuevo y no se quiere afectar su originalidad o porque se tenga el temor a que el tono del color no sea igual y se quede notando la reparación, entre otros casos. En esta ocasión vamos a revisa el tema de la reparación de abolladuras sin dañar ni afectar la pintura. Es un servicio que se ha ido implementando cada vez más frecuente dentro del sector de talleres, pero que desafortunadamente no se maneja en muchas ocasiones de forma adecuada con los clientes. Qué técnicas existen para reparar “tocos” sin pintar, cuáles son los pros y contras de estas reparaciones y cuales son sus limitantes?

Actualmente existen dos técnicas de reparación: la de acceso interno y la de acceso externo. En el primer caso se conoce como técnica de varillaje o palancas donde se busca aplicar presión de adentro hacia afuera de la pieza afectada (en sentido contrario de la abolladura) para devolver la tensión original de la lámina. En el segundo caso se hace uso de chupas o ventosas donde gracias al efecto de adherencia a la lámina es posible extraer la abolladura o “halarla” sucesivamente (en el sentido de la misma) con un martillo especial y devolverle la foma original.

Dentro de las ventajas de la técnica de varillaje tenemos:

  • Mayor versatilidad debido a las diferentes varillas que pueden utilizarse
  • Mayor rango de reparación para abolladuras de tamaño medio y grande
  • Calidad superior de acabado gracias al uso de lámparas especiales que por efecto de distorsión de la luz muestran las imperfecciones

Dentro de las desventajas encontramos las siguientes:

  • En muchas ocasiones implica un desarme considerable (ej. carteras y paneles en puertas)
  • No se puede utilizar en todas las piezas (ej. parales, marcos, capota). En estos casos no hay forma de tener acceso interno por lo que se requiere del uso de las chupas o ventosas
  • Requiere de mucha técnica y de tener a mano las herramientas adecuadas

En cuanto a la técnica de acceso externo o chupas tenemos las siguientes ventajas:

  • Es una técnica más rápida que la de varillaje siempre y cuando la abolladura sea pequeña y de forma redondeada no aguda
  • Puede ayudar en las reparaciones con varillas en abolladuras con tamaños bastante considerables o que hayan estirado mucho la lámina

Dentro de las desventajas encontramos las siguientes:

  • No se puede utilizar por si sola cuando hay tamaños grandes de abolladuras
  • Requiere de mucha más técnica que en el caso del uso de varillas

Como se puede observar, no hay una técnica mejor que otra y en muchos casos incluso pueden ser complementarias. Lo importante es tener presente las limitaciones que cada una tiene, cuando es posible utilizarlas y cuando es necesario recurrir a la técnica convencional de latonería y pintura.

A manera de recomendación final, al momento de evaluar un daño en un vehículo y pensar en hacer uso de estas técnicas, es importante tener en cuenta:

  • La pintura de la pieza afectada no debe estar pelada o rayada
  • La abolladura o golpe no debe ser aguda ni de tamaño considerable
  • El contorno de la abolladura no deben estar muy marcado o con los bordes pelados
  • La pintura de la pieza afectada debe tener una calidad adecuada para evitar picados, descascarados o agrietamientos al momento de aplicar presión en la lámina
  • La pieza no debe estar afectada por abolladuras en múltiples partes. Daños ocasionados por efecto del granizo o portazos varios en todas las puertas por ejemplo, son más económicos y viables de reparar con latonería y pintura convencional
  • La pieza afectada debe ser en lámina. Las piezas plásticas tienen un proceso de reparación diferente al cual dedicaremos otro post próximamente
  • La abolladura no debe estar en piezas estructurales principales del chasis como estribos, batientes de puertas, etc
  • Es aconsejable que la abolladura no se encuentre en una pieza que ya haya sido reparada, sea por golpes anteriores o por defectos de pintura

La próxima vez que requiera cotizar detalles pequeños teniendo en cuenta toda la información dada anteriormente, el paso a seguir es contactar a profesionales en el tema. De esta forma logrará una reparación rápida, de calidad y sin afectar la tan preciada originalidad del vehículo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *